30 de diciembre de 2008

Johnny 2ª

Tu ama esta enfadada, muy enfada.
Me había tenido que ausentar por unos días y mis llamadas de control no habían obtenido respuesta. ¿Qué estaba ocurriendo? Decidí volver sin avisar. Desde un coche, no el mio por supuesto, te vigilaba. No tuve que esperar mucho. Te ví allí en la esquina, paseando nervioso y entonces apareció ella. Se acercó a ti y tras unas palabras seguiste sus pasos. Pasasteis junto al coche y me percaté de que no llevabas mi collar... era otro totalmente diferente. ¿Era ese el motivo de tus silencios? ¿Estabas buscando, tal vez, otra ama y señora?
Cuento las horas que faltan para tenerte de nuevo a mis pies. Estoy enfada, muy enfada. Pensaba en dejar de ser tan estricta pero... aunque tenga que llegar al extremo de recluirte me dirás la verdad.
... Con tu señora no se juega a menos que lo permita, sólo yo tengo el poder, sólo yo decido y tú.... sólo debes obedecer, has de estar siempre pendiente, atento a mis deseos... si no es así.... que los dioses te amparen. Buscaré otro esclavo o ....tal vez una esclava y tú seguirás atado, sólo mirando o tal vez sin poder hacerlo pero jamás podrás escapar.


MJSago B.01.12.08

El castigo

Marqué su número y al segundo tono descolgó.Con voz temblorosa dijo: “a sus órdenes mi Señora”. Tan sólo pronuncié cinco palabras:”te quiero en casa ¡ya!” y colgué.
Sentada en el coche esperaba su llegada. No habían transcurrido ni veinte minutos cuando le vi abrir la puerta de la casa.Sin perder un minuto me acerqué y llamé. Al instante la puerta se abrió. Allí estaba vestido, cabizbajo y sin poder disimular su nerviosismo.
Le miré de arriba abajo y sin mediar palabra le solté una bofetada que retumbó en la salita de entrada. -¿Esta es la forma de recibir a tu señora? ¡Contesta!- No, mi señora. ¿Me das permiso para moverme?-Sí y ya sabes lo que tienes que hacer.Salió corriendo escaleras arriba y a los pocos minutos volvió totalmente desnudo y con su collar en la mano para que yo se lo pusiera.-Has sido malo, muy malo y sabes que cuando eso ocurre te he de castigar, seguro que después de tu castigo nunca más se te ocurre ser infiel a tu ama.- Sí, mi señora.Dicho esto até la correa a su collar e hice que me siguiera.Bajé las escaleras del sótano y al llegar abajo encendí la luz. Cuando vio todo lo que allí había sus ojos se abrieron desmesuradamente. Di un tirón a la correa y le obligué a tumbarse. Con un movimiento rápido le até las manos hacia arriba, puse unas correas en sus tobillos, tirando de ellas, sus piernas se elevaron y le até los pies casi a la altura de las manos quedando de esta forma totalmente expuesto.-No mi señora, eso no- imploraba- nunca más seré infiel, soy solo tuyo.Pero de nada le iban a servir sus lamentos, hoy quedaría claro quién tenía el poder, quien era su ama y señora….
Al final, seguro que iba a disfrutar con su castigo, siempre disfrutaba, al fin y al cabo su ama nunca le hacía daño, no era tan pérfida ¿o sí?

MJSago B.10.12.08